Te siento lejos,
distante,
más desconocido aún.
Me invitas a contarte pero no me contestas.
Me invitas a contarte, pero no me cuentas...
Yo respeto tu silencio; tu intenso trabajo
y tu merecido y deseado descanso...
pero me asalta el desconcierto.
Cuéntame de ti...
o mejor,
no me cuentes.
Mantengamos una relación etérea;
acorde con los temporales que vivimos;
así se la llevará el viento.
Porque al fin y al cabo
eso es lo que queremos...
Duerme hoy.
Mañana será otro día.
No me gusta que me inviten a compartir
para luego dejarme hablando sola.
Que las mareas vivas
la luna llena,
Enero o Febrero,
los vientos y las tempestades
rompan este tenso silencio
y te ayuden a reconciliarte contigo mismo.
P.D. Y por supuesto,
para entonces,
podrás contar conmigo