sábado, 24 de abril de 2010

Mi hermano no escribe igual que yo...

escribe mucho mejor!! La fragilidad de la porcelana: "El niño siempre abría el cajón de la mesilla de noche de su padre. Dentro había una brújula plateada. Con ella calculaba su posición en el mundo. Su casa, su barco, con la proa llena de geranios, avanzaba hacia el nordeste. Atrás había dejado el cabo de Hornos".

Y este mundo atávico y antiguo se convierte en su universo...."La mente de un esquizofrénico tiene la fragilidad de una porcelana: se rompe, y hay que reunir los pedazos. Se vuelve a romper, y hay que reunir y pegar los pedazos otra vez..."

4 comentarios:

  1. En ocasiones hay una única fractura y el resto de la vida transcurre reuniendo los pedazos. No se si es la mente lo que se rompe pero debe doler mucho, solo hay que mirar alguna de esas caras...

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  2. Gracias, Ala, por contestar. La fractura, como bien dices, siempre deja una cicatriz.

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  3. Anónimo23/9/10 1:44

    La cosa está en no ocultar la cicatriz ni esconderla, sino en mirarla de frente, aceptarla, y ver que también estamos guapos con ella. Hay muchas herramientas para hacer este trabajo...
    las cosas siempre suceden por algo, pero la mayor parte de las veces no son nuestras las causas, sino que las heredamos.

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  4. Mostrar y no esconder es una valiente actitud...y no siempre es posible.!Ojalá que en esta sociedad se fomentara la aceptación, y no la estigmatización! Sería de una gran ayuda.

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